En el aspecto político, los resultados de las recientes elecciones legislativas tendrán efectos positivos. Sobre el gobierno que deberá aprender a negociar y a buscar consensos para llevar adelante sus proyectos de ley, los cuales se impondrán a los decretos de necesidad y urgencia que, hasta los recientes comicios, tenían preeminencia.
Por el lado del Congreso, tanto senadores como diputados deberán escuchar a las partes involucradas cuando traten la votación de un proyecto de ley. Los legisladores ya no responderán dócilmente a las directivas del poder ejecutivo ni a las presiones de algunos sectores que ejercían coerción con su fuerza de choque. Deberán escuchar a todas las voces de la ciudadanía y eso le hace bien a la república.
En lo económico, tengamos en cuenta que la crisis global repercutió en todas las naciones del mundo pero a nuestro país, considerando objetivamente las estadísticas, lo golpeó menos que a otros. Podemos calcular que este año tendremos crecimiento cero o cercano al uno por ciento.
En cuanto a 2010, sobre todo a partir del segundo semestre, van a empezar a instalarse las nuevas candidaturas para las elecciones presidenciales del año siguiente. Con realismo, podemos prever que, como ocurre siempre, cuando un gobierno se acerca al fin de su mandato, gobierna por la mitad.
El panorama puede no ser fácil pero tampoco es tan terriblemente complicado. Si hacemos una revisión, comprobaremos que hemos afrontado momentos mucho más difíciles y los superamos.
Avalo mi opinión desde dos ángulos. Uno, como empresario que representa a la industria gráfica en el Consejo Directivo de la Unión Industrial Argentina y que actualmente es el vicepresidente primero de FAIGA. Dos, como simple ciudadano.
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